¿Qué hace que una persona decida coleccionar arte? ¿El gusto? ¿La curiosidad? ¿La obsesión? ¿El deseo de descubrir algo antes que los demás? ¿O quizá la necesidad de construir, pieza a pieza, una especie de autobiografía?
Este mes, en A las musas, vamos a hacernos todas estas preguntas en un lugar especialmente apropiado para ello: el Museu Abelló de Mollet del Vallès.
Para comenzar el nuevo curso del club de lectura hemos elegido Confesiones de una adicta al arte, la autobiografía de Peggy Guggenheim, y vamos a ponerla en diálogo con otro gran coleccionista: Joan Abelló.
El encuentro será el sábado 24 de octubre a las 11:00 h, y además será completamente gratuito gracias a la colaboración con el Museu Abelló.
Una visita a la Casa del Pintor Abelló
Antes de hablar de Peggy Guggenheim, conoceremos el universo de Joan Abelló a través de una visita guiada a la Casa del Pintor Abelló.

Joan Abelló Prat (1922–2008) fue pintor y coleccionista. Nacido en Mollet del Vallès, se formó con artistas como Pere Pruna y Carles Pellicer y desarrolló desde muy joven una pasión por el coleccionismo. Su interés comenzó a crecer durante sus años de formación y sus contactos con talleres de restauración, artistas, anticuarios y marchantes.
Con el tiempo, esa colección llegó a reunir miles de piezas y objetos de procedencias muy diversas. La casa donde había nacido tuvo que ampliarse incorporando las viviendas vecinas para poder albergarla.
Por eso recorrer la Casa del Pintor es una manera especialmente interesante de acercarse a Abelló: no estamos simplemente ante una selección de obras expuestas en un museo, sino ante un espacio profundamente ligado a la persona que las reunió.
Pinturas y esculturas conviven allí con porcelanas, vidrio, mobiliario, objetos procedentes de distintos países, arte asiático y africano y recuerdos relacionados con sus viajes. Entre las obras aparecen además nombres fundamentales del arte de los siglos XIX y XX, como Joaquim Mir, Sorolla, Picasso, Brossa o Dalí. ¡Cómo te lo vas a perder!

Peggy Guggenheim: coleccionar y apostar por el arte de su tiempo
Peggy Guggenheim (1898–1979) construyó una de las colecciones de arte moderno más importantes del siglo XX, comenzando a coleccionar en Europa a finales de los años treinta y continuando en Nueva York durante los años cuarenta. Allí abrió en 1942 Art of This Century, un espacio que combinaba galería, museo y lugar de encuentro y que tuvo un papel importante en la difusión de las vanguardias europeas y del entonces emergente arte estadounidense.
Una de las características más interesantes de su actividad como coleccionista fue que no se limitó a adquirir obras de artistas ya consagrados, sino que también apostó por creadores jóvenes. Y todo ello sin ser ninguna experta en arte moderno, al menos no al principio. Su intuición y sus buenos contactos lo fueron todo.
Su colección acabaría reuniendo obras fundamentales del cubismo, el futurismo, la abstracción europea, el surrealismo y el expresionismo abstracto estadounidense. Entre sus artistas encontramos nombres como Pablo Picasso, Joan Miró, Wassily Kandinsky, Piet Mondrian, Max Ernst, Alberto Giacometti o Jackson Pollock, pero también a artistas como Leonora Carrington, Frida Kahlo, Lee Krasner, Kay Sage, Dorothea Tanning o Irene Rice Pereira.
En 1947 Peggy regresó definitivamente a Europa y se instaló en Venecia. Dos años después abrió al público su colección en el Palazzo Venier dei Leoni, donde viviría durante décadas. La colección permanece actualmente en Venecia como parte de la Solomon R. Guggenheim Foundation.

Confesiones de una adicta al arte
Todo esto lo conoceremos también a través de la propia voz de Peggy Guggenheim.
En Confesiones de una adicta al arte —publicado originalmente en inglés como Out of This Century: Confessions of an Art Addict— Guggenheim cuenta su vida, sus relaciones, sus viajes y sus encuentros con algunos de los artistas más importantes de las vanguardias del siglo XX.
Pero, sobre todo, permite acercarnos a cómo veía ella el mundo del arte y qué significaba para ella coleccionar. Y aquí es donde la visita a la Casa del Pintor Abelló adquiere todo su sentido, porque después de conocer el universo de Abelló podremos preguntarnos qué tienen en común dos coleccionistas aparentemente tan diferentes.
Dos coleccionistas, dos maneras de mirar
Peggy Guggenheim y Joan Abelló pertenecieron a contextos muy distintos y construyeron colecciones con características muy diferentes. Pero hay algunos puntos de encuentro especialmente interesantes:
- Los dos hicieron del coleccionismo una parte fundamental de su vida.
- Sus colecciones están profundamente vinculadas a sus biografías, sus relaciones, sus viajes y sus intereses personales.
- Los dos tuvieron una relación activa con el mundo artístico de su tiempo, aunque desde posiciones muy diferentes.
- Los dos entendieron la colección como algo que podía trascender el ámbito privado.
- Ambos acabaron dejando sus colecciones vinculadas a instituciones y a un proyecto público. Guggenheim dejó su colección a la Solomon R. Guggenheim Foundation, mientras que Abelló realizó dos grandes donaciones a Mollet del Vallès, que dieron lugar al Museu Abelló.
Y también hay diferencias que pueden dar mucho juego durante nuestra conversación:
- Peggy construyó una colección especialmente centrada en las vanguardias y el arte moderno internacional; Abelló reunió un universo mucho más heterogéneo, que incluye arte, objetos y piezas de procedencias y épocas muy diversas.
- Peggy tuvo además un papel como galerista y mecenas, promoviendo activamente a artistas como Pollock; Abelló desarrolló su actividad fundamentalmente desde su doble condición de pintor y coleccionista.
- En el caso de Abelló, la propia Casa del Pintor forma parte inseparable de la experiencia de su colección; en el de Guggenheim, el Palazzo Venier dei Leoni acabó convirtiéndose en el espacio que dio forma pública a su colección veneciana.
A las musas vuelve al Museu Abelló
Este será el primer encuentro de A las musas, tu club de lectura sobre arte en Barcelona, del nuevo curso y, además, una ocasión especial para salir de nuestro formato habitual y conocer un museo desde otra perspectiva.
Primero visitaremos la Casa del Pintor Abelló y hablaremos de su colección. Después nos reuniremos en la terraza del Museu Abelló para comentar Confesiones de una adicta al arte y poner en común nuestras impresiones sobre Peggy Guggenheim, el coleccionismo y todo lo que haya surgido durante la visita.
Al terminar, los asistentes podrán además visitar las salas de exposiciones del Museu Abelló.
Información práctica
📅 Sábado 24 de octubre de 2026
🕚 11:00 h
📍 Museu Abelló — Carrer de Berenguer III, 122, Mollet del Vallès
💸 Actividad gratuita
La actividad requiere reserva previa. Para reservar tu plaza, solo tienes que escribir a: museuabello@molletvalles.cat
Y si vas a venir, recuerda traer contigo tu ejemplar de Confesiones de una adicta al arte. No hace falta sabérselo de memoria —por suerte esto sigue siendo un club de lectura y no una oposición—, pero sí venir con ganas de hablar de arte, coleccionismo y de las personas que hay detrás de las colecciones que admiramos.

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